La Anatomía de la Envidia

Mtra. Andrea Quijas Aguilar

Blog110

¿Sabías que el color verde para la envidia no fue designado a lo loco? Los griegos creían que cuando sentías envidia, esta te enfermaba llevando a tu cuerpo a sobre producir bilis, dando a la piel un color verdoso.°°o

Durante mi infancia y adolescencia yo fui una personita envidiosa, me costaba trabajo sentirme genuinamente feliz o alegrarme por situaciones o personas que desde mi punto de vista eran injustas y por ello me daba envidia. Siempre solía pensar que no eran merecedoras, que no habían trabajado lo suficientemente fuerte o que simplemente eran mas afortunadas que yo y eso no estaba padre para mis estándares. Cuando llegue a la prepa, seguía siendo envidiosa, pero de closet; era ya socialmente mal visto que no fueras humilde y noble, así que me guardaba mi envidia disfrazándola de indiferencia, aunque sabía perfectamente que ahí estaba puesto que mis respuestas eran ligeramente hostiles o la envidia le encantaba recordarme que seguía presente jalándome la panza.

Un día estando yo en profesional; una persona me platicó una situación familiar que tenía los mismos componentes que me detonaban: golpe de suerte, falta de méritos académicos, laborales o éticos, extremada fama, fortuna y abundancia, etcétera y me descubrí genuinamente emocionada por el otro. Fue tan raro que descubrí en mi este cambio y me fui a meditarlo para saber cómo había logrado superar este sentimiento. No es que esta persona fuera ni mejor ni peor que yo, no es que esta persona mereciera o no, lo valorara o no; Obviamente no estaba en el otro, la clave estaba en mi! Y no en que yo fuera mejor, peor, mas, menos sino en que yo estaba segura que esta situación estaba escrita para el otro y no para mi; y si no es para mí que mejor que festejar la buena fortuna en el otro!

Una buena definición de la envidia es la que da el Diario de Personalidad y Psicología Social que dice “La envidia es la emoción que ocurre cuando una persona falta de calidad, logro o posesión que otro tiene, lo que lleva a desear lo del otro o desear que el otro pierda aquello que tiene”. Algunas formas de manifestar esto pueden ser orgánicas, como dolor de panza, dolor de cabeza, mareo, neuro dermatitis, todo depende de como tu cuerpo metabolice el exceso de bilis (haaa porque eso sigue siendo verdad) Algunas reacciones conductuales pueden ser hostilidad, sarcasmo, necesidad de hablar mal de la situación o persona, sobre analizar la situación para racionalizar todas las formas en la que esto está mal, y una de mis favoritas (parece que esta de moda últimamente) hablo peyorativamente de mi mism@ como si esto me diera acceso y credenciales suficientes para que en mi segunda parte del argumento aniquile al otro.

Algunas personas piensan que hay dos tipos de envidia; la maliciosa que es aquella que no te lleva a nada, mas que a estar sintiéndote mal, haciendo mala leche y pues intoxicándote de bilis poniéndote verde. Luego esta la envidia beneficiosa, que es la que te motiva y te ayuda a salir adelante; pero esto es trabajar desde el punto de vista de competencia y dentro de ti hay un poco con LES VOY A DEMOSTRAR! POR QUE EL SI Y YO NO? Desde mi punto de vista el chiste no es si te motiva o te enrroña sino la regada de bilis y el mal trago, eso no está padre en absoluto.

Mi propuesta es la siguiente; entre más contentos, felices y satisfecho estemos, es menos probable que sintamos envidia. Si a esto le sumamos la compasión y el entendimiento de que cada uno es responsable de su propio camino podemos trabajar en embellecer o rerutrear nuestra propia ruta desde la inspiración y necesidad de tener una vida en bienestar porque es lo mejor para mi felicidad y mi paz.

Si tienes algún comentario o quieres estar en contacto con nosotros te invitamos a darle like a nuestra Fan Page: https://www.facebook.com/WellbeingCounselingmx/ o escríbenos a andrea.quijas@well-being.com.mx Si quieres un acompañamiento personalizado para algún proyecto que tengas en mente puedes visitarnos en www.well-being.com.mx

 

 

Un comentario en “La Anatomía de la Envidia

  1. Pingback: La Necesidad Social de la Comparación – Blog WellBeing

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s